Cuanto más aprendes, más descubres el tamaño ingente de lo que aún no sabes.

Hace unos meses yo no sabía nada de hidroponía. Llevo años cuidando plantas en macetas en el pequeño espacio que me permite la vida urbana. Por casualidad acabé en un vídeo sobre gente que cultivaba hortalizas en una azotea con técnicas hidropónicas, sin usar tierra. Me parecio fascinante. ese punto científico que tenía todo, el agua corriendo ordenadamente por sus tubos y canales y llegando a todas las plantas, esos tomates grandes y sanos (me encanta el tomate)… ¡Y en una azotea!

En un primer momento eso fue todo. Seguí adelante con mis cosas, pero sin que me diera cuenta, me había picado el gusanillo. Empece leyendo un poco más sobre el tema. Aprendí lo básico en Wikipedia: técnicas, materiales… Y luego empecé a intentar profundizar viendo vídeos de cultivadores, DIY (hazlo tu mismo) y leyendo foros. Entonces llegué a la conclusión de que la hidroponía es bastante complicada. Sin embargo estaba equivocado.

Llevo un par de semanas hablando con gente que cultiva usando técnicas hidropónicas. Expertos y aficionados, instalaciones grandes y pequeñas. Mi conclusión es que la hidroponía es fácil y funciona. ¿Fácil? Sí, pero fácil como montar en bicicleta: exige un esfuerzo inicial. Es necesario aprender lo básico para disfrutar de la experiencia y para sacar un rendimiento a la inversión.

Lo bien compartido bien sabe, como dicen por ahí, así que lo que aprenda lo iré escribiendo aquí para qué aprendamos juntos. ¡Buena cosecha!

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